Aunque los datos macroeconómicos apuntan a que la crisis económica se aleja, lamentablemente en la ciudad de Valladolid todavía se sufre una tasa de paro del 15,8% y una pérdida de población del 6% en los últimos 11 años. El nuevo equipo de gobierno, con el que cuenta el Ayuntamiento de Valladolid desde el año 2015, ha estado trabajando para paliar el problema del desempleo en nuestra ciudad siendo conscientes de que los ayuntamientos no tienen competencias para ello y a pesar, incluso, de las dificultades añadidas a través de la Ley de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local que, desde el año 2013, y bajo el ideal de “una Administración, una competencia”, como bien dice el profesor Francisco José Villar Rojas en su artículo  “Razones y contradicciones de la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local”, refuerza un control estatal y autonómico sobre las competencias de las entidades locales bajo la justificación de necesidad de ajuste a la situación de crisis económico-financiera acontecida.

A pesar de todo ello y sin olvidar el principio de proximidad, el Ayuntamiento de Valladolid junto a los agentes sociales ha firmado una estrategia para fomentar el empleo de calidad además de sostenible. Este es el objetivo de la I Estrategia Integrada Local de Empleo y Política Social suscrito el pasado 23 de junio en el marco del Consejo de Diálogo Social de Valladolid. La puesta en marcha de las líneas estratégicas actuaciones recogidas en este documento presupuesta una inversión de, al menos, 19.648.870 euros para el año 2017.

¿Estrategia de empleo o sumario de medidas?

Fruto del trabajo realizado tanto por el Grupo de Trabajo de Empleo, constituido en noviembre de 2016, como del Grupo de Trabajo de Políticas Sociales, creado en abril de 2016, el Consejo del Diálogo Social de la ciudad de Valladolid ha aprobado trabajar para tratar de alcanzar catorce objetivos mediante esta estrategia de empleo para la ciudad de Valladolid. Así se encuentra, además del mencionado anteriormente, trabajar por mejorar la empleabilidad de colectivos en especial dificultad, el apoyo a emprendedores y PYME, la retención, retención y atracción de talento, atracción de inversiones, apoyo a la internacionalización y la innovación y así hasta los catorce objetivos.

Esta I Estrategia Integrada Local de Empleo y Política Social, tal sumario o repositorio, recoge todas las acciones ya puestas en marcha por el Ayuntamiento de Valladolid, que por otra parte, no difieren en gran medida de las iniciativas recogidas en el Plan Anual de Políticas de Empleo de Castilla y León también pactadas por sindicatos, empresarios y Junta de Castilla y León. Por tanto, replicando a la Junta de Castilla y León, se convocan ayudas a emprendedores, se subvencionan a empresas que contraten o se planifica el desarrollo de un programa de formación para el empleo.

Este tipo de medidas ya han demostrado que no son efectivas para atajar las causas por la que la ciudad de Valladolid ha visto como importantes grupos empresariales (Lactalis, Dulciora, Sada, etc.) han desinvertido o deslocalizado su producción, destruyendo empleo y tejido industrial. Hubiera sido una buena oportunidad para que en las veintidós páginas de la I Estrategia Integrada Local de Empleo y Política Social se incluyera una evaluación o análisis del mercado laboral y de la situación de la economía de la ciudad de Valladolid.

Cualquier manual técnico de planificación estratégica recoge que el diseño de estrategias requiere de una evaluación y análisis de los problemas, la identificación de soluciones y la elaboración de planes de acción para el cambio. Sin embargo, el documento publicado, fundamental para el futuro de la ciudad, adolece de ello, quizá ello explica, en buena parte, que su ámbito temporal sea únicamente el presente año o lo que resta de él. Otro aspecto, que cuanto menos chirría por esta falta de análisis previo y refleja la falta de ambición de las entidades firmantes de la estrategia, es la consideración del sector de la hostelería como un nicho de empleo, el sector con una de las más altas tasas de temporalidad, precariedad y bajo valor añadido.

La necesidad de apostar por experiencias innovadoras

El ayuntamiento es la administración pública más cercana a los ciudadanos y posee un conocimiento de primera mano de sus problemas. Esta circunstancia le brinda la valiosa oportunidad de apostar por soluciones innovadoras que fomenten oportunidades de empleo para, bajo criterios de eficiencia y sostenibilidad, experimentando, cual laboratorio o Living Lab. De este modo se propiciaría procesos de co-creación entre administración pública, agentes implicados y la ciudadanía.

Una oportunidad para la inclusión de medidas relacionadas con la economía social (una única mención en el documento). Este tipo de soluciones, basadas en las buenas prácticas desarrolladas por otras administraciones, han demostrado su eficacia a la hora de favorecer al emprendedor que está comenzando o al afloramiento de la economía informal (léase sumergida) o a la creación por parte de los trabajadores de sociedades que les permitiría contar con empleos más estables y salarios más dignos, como es el caso de muchos trabajadores de subcontratas del ayuntamiento (monitores deportivos, personal de centros cívicos, etc.).

También hubiera sido relevante incorporar medidas de coordinación con el Servicio Público de Empleo de Castilla y León (Ecyl) o crear un observatorio local de empleo que analice los datos del mercado laboral e identifique los problemas, las tendencias y las oportunidades. El Profesor Vicenç Navarro no hace muchos días también daba pistas sobre cómo pueden generar empleo los ayuntamientos.

Desde eldivergente.es ya se animó a que este equipo de gobierno municipal apostara por una visión de futuro de la ciudad, es decir, un plan estratégico de ciudad. Es verdad que ha puesto en marcha diversos planes estratégicos sectoriales (urbanismo, turismo, movilidad, comercio, accesibilidad, etc.) pero, como bien dice Alain Jordà, si se contara con un plan estratégico de ciudad, los planes sectoriales se formularían desde unos objetivos ya previamente definidos obteniendo una mayor sinergia y eficiencia.

Ayuntamientos obligados a enmendar la papeleta a la Junta de Castilla y León

En otro orden de aspectos relacionados con esta estrategia de empleo, a través del Consejo de Diálogo Social de Valladolid las organizaciones sociales más representativas del municipio (UGT, CC.OO. y CVE) y el Ayuntamiento pueden debatir y proponer actuaciones en materia de desarrollo económico de la ciudad, políticas sociales, políticas de empleo. Los ayuntamientos y diputaciones en Castilla y León, en los últimos dos años, han replicado el creado por la Junta de Castilla y León en el año 2001. Lo curioso es que, una vez más, las entidades locales no cuentan con competencias en materia de empleo a diferencia de la Junta de Castilla y León, a pesar de ser la administración más cercana al ciudadano y de ser el empleo o la falta de él, uno de los principales problemas según las encuestas del CIS.

En cualquier caso, las entidades locales ponen su foco en tratar de paliar los efectos pero no las causas del desempleo, tratando de cubrir, sin mucho éxito, las deficiencias y recortes de las políticas de empleo de la Junta de Castilla y León. Muchas de las medidas recogidas en la I Estrategia Integrada Local de Empleo y Política Social se solapan con las que lleva a cabo el Ecyl. Por tanto, tienen difícil encaje con lo dispuesto en la Ley de racionalización y sostenibilidad de la Administración Local aprobada por el gobierno central del Partido Popular cuya pretensión era acabar con el ejercicio de las llamadas competencia impropias de los ayuntamientos. Si bien es cierto que no es de esperar que la Junta de Castilla y León y, en concreto, la Consejería de Hacienda con la implacable Pilar del Olmo al frente, tomará medidas al respecto por la simple razón que las entidades locales están enmendando las carencias de sus políticas de empleo y de desarrollo local.

En cualquier caso, las entidades locales deberían centrarse en actuar en las causas que a nivel local afectan a la creación de puestos de trabajos estables y de calidad y, desde el ejercicio de sus competencias, tomar medidas que mejoren la calidad de vida y sean generadoras de empleo. Es importante que desde los ayuntamientos de Castilla y León se recuperen seriamente las políticas de desarrollo local con proyectos co-creados que emanen desde lo local y como ejemplo en nuestra comunidad autónoma estaría la Diputación de Burgos y su trabajo a través de Sodebur mediante una buena planificación estratégica y un equipo estable de técnicos de desarrollo local.

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